
Por: Providencia Rossi Pujols
Apoyar el periodismo cuesta mucho menos que la guerra, quince (15) días de gasto militar mundial, equivale a un año de financiación del periodismo de interés público, según destaca hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a propósito de conmemorarse el Dia Internacional de la Libertad de Prensa.
“El periodismo da forma a la paz”, dice la UNESCO, organismo encargado de promover la libre circulación de las ideas por medio de la palabra y de las imágenes, de propiciar medios de comunicación libres, independientes y plurales.
Mientras, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) , al concluir su Reunión de Medio Año del 2026, advierte sobre la situación crítica que atraviesa la libertad de prensa en el hemisferio; en su informe identifica un patrón extendido de hostigamiento, restricciones, presiones desde el poder político y violencia contra periodistas, agravado por los altos niveles de impunidad y por discursos que deslegitiman el periodismo y fomentan la autocensura”.
La Federación Internacional de Periodistas (FIP), en su 35vo, informe anual sobre periodistas y trabajadores de los medios de comunicación asesinados en relación con su labor, afirma que el asesinato de periodistas se ha convertido en, “una herramienta aceptada de guerra, represión y control de la información”, al anunciar que un total de 128 periodistas fallecieron en el año 2025, en relación con su trabajo. Cerca de la mitad de esas defunciones ocurrieron en la Franja de Gaza; en lugares como África, fueron asesinados 18 periodistas, 15 en la región de Asia-pacifico, 11 en América y 10 en Europa.

El ejercicio periodístico en la República Dominicana no escapa a esta realidad, de acuerdo a la periodista y catedrática, Rosa Alcántara, quien destaca que el periodismo en el país caribeño a diferencia de la situación de países como El Salvador, Nicaragua, Venezuela o Cuba, existe un nivel de libertad de expresión garantizada, con ciertas limitaciones, como la autocensura, “Todos los periodistas tienen sus corruptos preferidos, o sea que si un amigo, una persona cercana comete, un ilícito, el periodista calla ante esa situación”.
En República Dominicana ocurre que muchos periodistas pertenecen a determinada parcela política y se ha normalizado que un programa de panel, donde se vierten opiniones, por ejemplo, cada partido político tiene un periodista que lo representa, “eso de alguna manera limita la libertad de expresión como manera de autocensura, porque el periodista que representa al partido de gobierno no va a hablar sobre un acto de corrupción cometido por algún funcionario”.
Al destacar el tema de la publicidad estatal como otra limitante de la libertad de expresión o censura, debido a que la mayoría de los medios dependen de la publicidad oficial, a la cual califica como desigual, frágil, porque los ministros, directores de comunicaciones colocan su publicidad en los medios que hablan bien del gobierno , mientras los programas que ejercen un periodismo críticos no tienen ese apoyo.
La productora del programa radial, “La verdad ante Todo”, cree que el periodismo está en una situación de crisis en República Dominicana, debido a que algunos profesionales del periodismo no son éticos, lo que significa que, “no solo los no profesionales están dañando el periodismo, sino también aquellos profesionales del periodismo que han optado por defender una posición política para que le coloquen publicidad, son voces interesadas, no lo que la gente debe escuchar para tomar las mejores decisiones”.
La periodista dominicana de larga data, Rosa Alcántara, plantea una regulación sin censura como uno de los principales desafíos del periodismo en la era digital, regular el tema de la asignación de la publicidad estatal y que no se regule a los medios por la audiencia que tengan, por el contrario, entiende que el estado debe financiar, apoyar a los medios de comunicación, “Estamos frente a una situación delicada, se debe buscar la manera de regular sin censura, sobre todo el tema de las redes sociales, los medios digitales, realmente esto está sin control”.
En mi experiencia docente he podido observar, que los jóvenes cada vez menos optan por la carrera de periodismo, “ no es que vaya a desaparecer la carrera de periodismo, pero dentro de los desafíos que se nos presentan hoy en día, es ser creativos y lograr que los medios de comunicación puedan ofrecer un pago justo, sino se van a quedar sin periodistas”, destacó Alcántara.

De la República Dominicana pasamos a conocer la situación que viven hoy los periodistas en Colombia, de acuerdo al vicepresidente Nacional del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), especialista en comunicación estratégica y coordinador de la Comisión Legal Afrocolombiana del Congreso de la República, Jorge Luis Utria Pino, quien destaca que en Colombia, existe la libertad de prensa en el plano formal, pero en la práctica, enfrenta serias limitaciones, “Aunque no hay una censura estatal sistemática, los periodistas siguen expuestos a amenazas, presiones y violencia, especialmente en territorios donde confluyen el conflicto armado, la corrupción y las economías ilegales y esto genera un clima de riesgo que favorece la autocensura”.
Utria Pino entiende que en América Latina, el panorama es aún más desafiante debido a que la región muestra un deterioro progresivo, con países donde la prensa es abiertamente perseguida, y otros donde, pese a las garantías legales, el periodismo enfrenta acoso judicial, estigmatización y violencia criminal, “Más que una censura directa, hoy la libertad de prensa se ve erosionada por una combinación de presiones políticas, inseguridad y crisis económica de los medios. Defenderla es clave para proteger la democracia y el derecho ciudadano a estar informado” .
En la actualidad, los periodistas enfrentan un entorno más complejo que nunca, dice Utria, “La era digital ha ampliado el acceso a la información, pero también ha multiplicado los riesgos y tensiones sobre nuestro oficio”, al considerar la desinformación como uno de los principales desafíos del periodismo actual.
El periodista colombiano entiende que, la velocidad de las redes sociales permite que noticias falsas circulen más rápido que la información verificada, lo que pone en entredicho la credibilidad del periodismo y obliga a redoblar los esfuerzos de verificación de la información, “A esto se suma la estigmatización y acoso digital. Muchos periodistas somos blanco de ataques coordinados en plataformas reconocidas mundialmente, donde se busca desacreditarlos, intimidarlos o silenciarlos, especialmente cuando investigan temas sensibles”.
El desafío de la inmediatez, la presión por publicar primero, asegura, afecta la calidad, el rigor y la profundidad del contenido, sin contar con la responsabilidad que le compete al periodista en verificar la información para no caer en desinformación. En paralelo, los periodistas deben adaptarse a nuevos formatos (multimedia, narrativas digitales, algoritmos) sin perder el sentido ético del oficio
Otro de los retos planteados por el gremialista es, “ la sostenibilidad económica de los medios. La migración de la publicidad hacia gigantes tecnológicos que han acaparado el mercado, ha debilitado los ingresos de los medios tradicionales, generando precarización laboral y menos capacidad investigativa.
Utria entiende que la seguridad digital se vuelve crucial, el espionaje, el hackeo y la vigilancia son riesgos reales, especialmente en contextos políticos sensibles, “ el periodismo en la era digital no solo compite por la atención, sino también por la verdad, la credibilidad y su propia supervivencia”.


