
Washington.-
El comercio y las tarifas entre ambos países fueron el centro de la conversación entre el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva y su homólogo de los Estados Unidos, Donald Trump, reunidos en la Casa Blanca. .
Trump clasificó el encuentro que duró tres horas, como “muy bueno” y afirmó que representantes de los dos países se reunirán para tratar puntos clave, con nuevos encuentros previstos en los próximos meses. Mientras que Lula propuso que los equipos inicien avances y discusiones sobre las tarifas en los próximos 30 días.
El mandatario norteamericano escribió en sus redes sociales, “acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el dinámico presidente de Brasil. Discutimos muchos temas, incluyendo Comercio y, específicamente, Aranceles. La reunión transcurrió muy bien. Nuestros representantes están listos para reunirse y discutir algunos puntos clave. Se programarán reuniones adicionales en los próximos meses, según sea necesario”.
Mientras el mandatario brasileño escribió, “Salgo de Washington con la idea de que dimos un paso importante en la consolidación de la relación democrática histórica que Brasil tiene con los Estados Unidos. Fue una reunión muy importante con el presidente Donald Trump. Brasil está preparado para discutir cualquier asunto con cualquier país del mundo: tarifas, comercio exterior, minerales críticos, combate al crimen organizado y al tráfico de drogas y de armas. Nosotros no tenemos veto o asunto prohibido. La única cosa que no cedemos es de nuestra democracia y de nuestra soberanía. En los próximos días, nuestros ministros seguirán en tratativas para avanzar en los temas que abordamos en la reunión”.
La presencia de productos de Brasil se han fortalecido en el mercado norteamericano, gracias a los avances previos de la diplomacia brasileña, en diálogo con el empresariado y sectores económicos estratégicos, El jugo de naranja y el café son algunos de los productos brasileños que forman parte de los consumidores de los EE.UU. Un ambiente comercial más previsible y equilibrado amplía las condiciones para que esa presencia crezca aún más, beneficiando directamente a las empresas exportadoras


