Por: La Redacción

Santo Domingo.-
La Asociación Dominicana de Rentas Cortas (ADORECO) depositó ante el Ministerio de Turismo (MITUR) una instancia administrativa acompañada de una Matriz de Riesgos y Análisis Jurídico sobre los proyectos de resolución que crean el Registro Nacional de Hospedaje Turístico (RENATUR) y regulan los servicios de alojamiento de corta estadía.
La entidad plantea en un documento elaborado por el su equipo técnico, que la regulación es necesaria, pero su diseño actual necesita ajustes técnicos antes de convertirse en norma, al asegurar que, “ los proyectos de resolución parten de una premisa jurídica que debe revisarse, pues regulan las rentas cortas con la misma lógica de la actividad hotelera tradicional. Ese enfoque, podría imponer obligaciones, cargas administrativas y procedimientos que no corresponden a la naturaleza de esta actividad, ni a la diversidad de actores que la integran, desde el pequeño anfitrión hasta el operador profesional”.
El proyecto prevé una revisión cada dos años sin abrir, en ese momento, un nuevo espacio de consulta con los sectores regulados.
La presidenta de ADORECO, Yajaira Y. Sosa, asegura que, “Nuestro análisis no cuestiona la necesidad de regular las rentas cortas. Todo lo contrario: demuestra que una regulación técnicamente mejor diseñada protege tanto el interés público como la seguridad jurídica de quienes desarrollan esta actividad” , al plantea la necesidad de proteger las reservas ya contratadas antes de la entrada en vigor de las nuevas normas, para que ningún anfitrión ni huésped quede atrapado en un cambio de reglas a mitad de camino.
El acercamiento no es nuevo, puesto que el pasado 20 de julio la entidad sostuvo una conversación con la consultora jurídica de MITUR, Brenda Morales, en la que se abordó la conveniencia de habilitar una Mesa Técnica de Trabajo antes de la aprobación definitiva de las resoluciones. A partir de ese intercambio, ADORECO le remitió posteriormente la Matriz de Riesgos y Análisis Jurídico.
La instancia depositada el 31 de julio formaliza ese proceso, donde ADORECO pide que sus observaciones se incorporen al expediente administrativo, se evalúen antes de firmarse la norma, y se discutan en una Mesa Técnica Multisectorial con representantes del Estado, la academia, especialistas, gremios empresariales y plataformas tecnológicas.
El análisis encontró 9 riesgos: trámite triplicado: un mismo inmueble podría verse obligado a registrarse dos o tres veces, en portales distintos, con nombres distintos para lo que en teoría es un solo registro; Nadie sabe quién responde: propietario, administrador y anfitrión aparecen mezclados en el texto, sin que quede claro quién es, en definitiva, responsable ante MITUR por cada inmueble; Al pequeño se le exige como al grande: no existe una categoría de “anfitrión ocasional”; quien alquila su propia vivienda de forma esporádica queda sujeto a las mismas cargas documentales que un operador con un portafolio comercial de decenas de unidades; Un seguro que el mercado todavía no tiene: se exige una póliza de responsabilidad civil sin verificar si existe, hoy, un producto certificado y accesible para el pequeño anfitrión.
En cuanto a la seguridad jurídica del país: La puerta trasera del fisco: se exige un identificador de la DGII incluso a propiedades exentas del impuesto sobre la vivienda suntuaria, abriendo la puerta a que el registro turístico termine usándose como mecanismo indirecto de cobro tributario; Zonas enteras fuera del sistema: exigir título de propiedad definitivo, sin excepción, dejaría fuera del registro formal a anfitriones de zonas turísticas como Samaná y Pedernales, donde numerosos inmuebles están en procesos activos de saneamiento o deslinde ante la Jurisdicción Inmobiliaria y aún no cuentan con un título depurado; Doble sanción por el mismo hecho: el proyecto le da a MITUR la potestad de sancionar la publicidad engañosa, una competencia que ya ejerce Pro Consumidor, lo que abre la puerta a que un mismo anfitrión sea juzgado dos veces por lo mismo; Datos de huéspedes y anfitriones sin candado claro: la información personal circularía entre MITUR, las plataformas digitales y la DGII sin que el texto defina garantías de consentimiento ni de uso de esos datos; Una norma que se revisa sola: el proyecto prevé una revisión cada dos años sin abrir, en ese momento, un nuevo espacio de consulta con los sectores regulados.
La Asociación Dominicana de Rentas Cortas (ADORECO), que agrupa a anfitriones, administradores y operadores del sector de alojamiento de corta estadía en República Dominicana, promueve un marco regulatorio técnico, transparente y proporcional para la actividad, reitera su respaldo a una regulación moderna del sector de rentas cortas, ajustada a la realidad jurídica, geográfica y catastral del país, y reafirma su disposición a colaborar con las autoridades en la construcción de un marco equilibrado, proporcional y sostenible, con reglas claras para todos los actores del ecosistema: anfitriones, plataformas, operadores y turistas.

