El 23 del cursante mes de junio se efectuarán las denominadas elecciones anticipadas en las que se escogerán los posibles candidatos para las elecciones del mes de noviembre.
En el caso de Nueva York, en el Distrito 13 congresual el ambiente se ha tornado caliente, con el surgimiento de nuevos aspirantes al puesto que hoy tiene como representante al señor Adriano Espaillat. Aunque hay tres candidatos, la joven Darializa Ávila Chevalier ha logrado el apoyo del alcalde Zohran Mamdani y de un número importante de organizaciones políticas tanto afroamericanas como hispanas, generando según se observa, una “tembladera” en el ambiente “Adrianista”.
Desde hace un buen tiempo se viene observando en los políticos de derecha, recurrir a los argumentos que tienen como eje central el rancio nacionalismo para desde ahí meterle “cuco” a los votantes, método muy propio de políticos como Adriano Espaillat, quien desde siempre disfruta a todo dar del suculento manjar que brindan los “Landlord”, lo que hace completamente entendible las posiciones ideopolíticas ultra conservadoras que en todo momento adopta el Representante del Distrito 13.
Pero, existen condiciones económicas, políticas, sociales y culturales en el distrito que representa Adriano Espaillat, cuyo grado de descomposición explican con claridad meridiana, el por qué ha crecido drásticamente la tasa de rechazo al congresista dominicano. Y si para muestra basta un botón, aquí van algunos ejemplos que deben servir de guía al accionar “adrianista”: a) Los residentes en el referido distrito están al grito por los altos precios de la renta y por la no existencia de apartamentos con precios asequibles, salarios ubicados a millas de distancia de los índices indicados en la canasta familiar, auge increíble del narcotráfico, Centros de rehabilitación convertidos en “Almacenes de ancianos”, ruidos insoportables a todas horas y una larga etcétera de casos.
Los casos indicados en párrafo anterior, son los que debe tomar en cuenta el señor Adriano Espaillat como epicentro de su campaña y no acudir al chantaje ideológico por vía de un fenómeno históricamente desacreditado pero muy de moda entre políticos racistas y con serias falencias en sus pseudos argumentos.
Señor Adriano Espaillat : “ Cuando el río suena es porque agua trae”.