Por: La redacción

Haina, San Cristóbal.–
Catorce menores fueron rescatados por miembros de la Policía Nacional de la República Dominicana, el Ministerio Público y la Procuraduría Especializada de Niños, Niñas y Adolescentes a través de una investigación por presunto maltrato, explotación infantil y una eventual situación de trata de personas.
Durante dos allanamientos a la Fundación “Restaurando Vida, Un Muerto que Revive”, ubicada en el sector Las Paredes, municipio de Haina, la institución del orden detuvo a 10 personas para fines de investigación, los cuales quedaron bajo disposición del Ministerio Publico.
En la intervención participaron agentes del Departamento de Investigación de Trata y Tráfico de Personas, junto a representantes de la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes de San Cristóbal, DEAMVI, Policía Preventiva, miembros de Investigaciones de San Cristóbal y otras unidades especializadas.
La investigación inició el pasado 28 de agosto, luego de que un niño de 12 años se presentara en el destacamento policial de Hatillo, tras presuntamente escapar del lugar, donde habría permanecido junto a otros menores bajo el control de un hombre conocido como “El Pastor” o “El Capellán”.
De acuerdo lo relatado por el menor, él y los demás niños habrían sido sometidos a maltratos y obligados a realizar labores vinculadas a la construcción y la agricultura.
A partir de esta información, los investigadores realizaron las labores de inteligencia, verificación y levantamiento de evidencias correspondientes, logrando establecer de manera preliminar que el hombre señalado sería Ángel Gabriel Capellán, de 69 años, quien figura como pastor de la referida fundación.
De acuerdo con las informaciones recabadas por el cuerpo del orden, hasta el momento, la entidad intervenida tendría como finalidad brindar asistencia a familias en condiciones de vulnerabilidad y a personas huérfanas, “ se ha establecido que algunas madres habrían entregado temporalmente a sus hijos debido a dificultades económicas, circunstancias que son objeto de investigación para determinar si se produjeron vulneraciones a los derechos de los menores”, destaco la Policía Nacional en un comunicado de prensa.
Los niños, niñas y adolescentes rescatados permanecen bajo protección de las autoridades competentes, donde reciben las evaluaciones médicas, psicológicas y sociales correspondientes, con el propósito de garantizar su integridad y bienestar.
La Policía Nacional y el Ministerio Público continúan profundizando las investigaciones para esclarecer las circunstancias de los hechos, determinar posibles responsabilidades y establecer si se configuran infracciones penales, respetando el debido proceso y la protección integral de los menores.

